Cultura

"Encanto": un espectáculo perfecto, casi sin historia

En “Encanto” (Jared Bush y Byron Howard, 2021) hay una familia, los Madrigal, con superpoderes. Son los Avengers colombianos. De ellos y de sus dones depende la seguridad de un poblado completo. ¿La razón? Quizás no sea importante tenerla cara. Solo hay que aceptar las cosas por lo que son.

La familia se asentó años atrás en ese lugar, luego de escapar de la violencia de un conflicto armado que terminó matando a Pedro, el patriarca. Entonces, en medio de ese dolor, apareció una vela milagrosa que se convirtió en la bendición para la familia Madrigal y creó su casa y el poblado alrededor de ella. Y sí, les dio poderes a todos sus miembros.

Mientras a Peter Parker le muerde una araña radioactiva, los Madrigal se vuelven poderosos por una vela. Sí, el pensamiento mágico hacia lo latinoamericano es algo que difícilmente se va a dejar de lado.

Maribel Madrigal es la única de los miembros de la familia que no tiene poderes. Eso la pone en desventaja, desde luego. Pero esto es una película de los estudios Disney —la número 60 que hacen— así que se viene el giro: parece que la suerte de estos personajes va a cambiar y sus poderes —súper fuerza, escuchar todo lo que todos dicen, hablar con animales, convertirse en cualquier persona y hasta ver el futuro, etc— están a punto de desaparecer.

Maribel decide que debe evitarlo. Sí, ser la heroína relegada. Y en el camino va a aprender algo que ninguna otra película de Disney ha sabido hacer: no es necesario un villano para hacer un filme de animación.

Porque es así, “Encanto” no tiene un ser malvado que quiere acabar con la paz. Solo hay personajes confundidos que, de golpe, aprenden la lección.

Ante la ausencia de la historia

Bush y Howard hacen una película que se basa en una historia creada por seis personas —sí, seis personas—. Que tiene sus méritos y sus momentos de humor más que justificados. Pero, en algún punto, parece ir a muchos lugares a la vez, cuando en el fondo todo está a un paso de distancia: el problema de los poderes mágicos se resuelve mirando puertas adentro.

Lo cual no sería un problema en sí. Los cambios en las dinámicas y estructuras de las historias suponen riesgos, en la medida que puedan sostener cierto tono, emoción y entretenimiento. Y aquí hay mucha emoción y entretenimiento, pero el tono se diluye todo el tiempo.

Porque la historia es sencilla. Demasiado. En otras circunstancias, podría ser el arco de uno de sus personajes, en medio de una situación más compleja y rica. O uno de los temas a tratar.

Pero Disney ha apostado por una película casi monotemática, que quiere darle una importancia absoluta a la familia, mucha más que la que le da Toretto en la saga “Rápidos y furiosos”. Hay un mensaje, y está bien. Quizás en momentos así valga la pena recuperar esta idea, con tanto dolor que se ha cruzado en el mundo con dos años de pandemia.

No hay que confundirse, “Encanto” no es mala. Solo tiene un problema de construcción y una serie de lugares comunes que no terminan por hundir la experiencia. En realidad, todo se mantiene a flote gracias a las increíbles canciones que compuso Lin-Manuel Miranda.

Porque sí, si alguien puede encaminar algo que está a la deriva, ese alguien es Lin-Manuel Miranda.

 

“Encanto”

Directores: Jared Bush y Byron Howard

Guion: Charise Castro Smith y Jared Bush —basado en una historia de Charise Castro Smith, Jared Bush, Byron Howard, Jason Hand, Nancy Kruse y Lin-Manuel Miranda

Elenco: Stepahnie Beatriz, John Leguizamo, Angie Cepeda, Wilmer Valderrama, María Cecilia Botero, Mauro Castillo y Carolina Gaitán.

Walt Disney Pictures, 2021

Se la puede ver por Disney Plus