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IDV le hace frente a un equipo con más millones

IDV le hace frente a un equipo con más millones

Una frase gigante está escrita en una de las paredes del camerino del Independiente del Valle, en Sangolquí:
“Mereces lo que sueñas”.

La frase es una motivación para que los futbolistas cumplan la ilusión del club por ganar por primera vez la Serie A.

Esta temporada, el sueño parece cercano, tras clasificarse por primera vez a la final, en la que se enfrentarán a Emelec. La final de ida será este domingo 5 de diciembre, en Sangolquí. La revancha está pactada para el 12 de diciembre, en el estadio George Capwell, de Guayaquil.

Los rayados ascendieron a la A en 2010 y en su vertiginoso camino desde entonces, ya ganaron un título internacional (la Copa Sudamericana 2019), el subcampeonato de la Copa Libertadores 2016 y el segundo lugar del torneo local (2013).

Pese a ya contar con una corona internacional, la Serie A ha sido una tarea pendiente para el equipo que tiene detrás al empresario Michel Deller.

Para llegar a esta instancia, los rayados han mantenido un proceso de formar futbolistas en su cantera, quienes se han convertido en figuras en el equipo y jugadores de exportación a ligas de otros países.

También han adoptado un estilo de juego definido, que consiste en controlar el balón y proponer siempre el juego ofensivo. Este esquema lo construyeron con el ase­soramiento de la Academia ­Aspire de Catar, país sede del Mundial 2022.

El estilo de juego lo lleva adelante el portugués Renato Paiva, quien es por primera vez entrenador principal de un equipo de Primera división (llegó a ser técnico interino del Benfica, club en el que dirigió a las divisiones juveniles).

Con Paiva y una inversión de USD 6,3 millones en este año, el equipo llega a su primera final del Campeonato.

La cifra representa menos de la mitad de la inversión de Emelec, que para este año presupuestó USD 13 millones.

Con ese monto, el club que preside el empresario Nasib Neme se planteó, al inicio de la temporada, llegar a pelear por el título. El objetivo se cumplió pese a que los azules son solo el segundo equipo con el mayor presupuesto del año. Delante de ellos solo estuvo Liga, con USD 14 millones. Ahora, la ambición de los azules es obtener su decimoquinta corona en el torneo ecuatoriano.

La inversión ha servido para consolidar un equipo fuerte en la defensa y también activo para proponer el juego ofensivo. En la tabla acumulada del Campeonato, el ‘Bombillo’ es el mejor, con 64 puntos alcanzados en los 30 cotejos disputados en el año.

Independiente está en la segunda posición, con 61 unidades. Por este puntaje, tendrá que jugar la primera final en su estadio y rematar de visita, en Guayaquil.

El estilo de Emelec lo conduce el estratega español Ismael Rescalvo, quien precisamente estuvo al frente de los rayados en 2019. De ahí lo fichó Neme, en una transferencia que generó mucho debate entre los hinchas.

Esto porque Rescalvo dejó a los rayados a mitad del campeonato para aceptar la oferta del conjunto eléctrico.

Neme mantuvo la confianza en Rescalvo, pese a que el año pasado el estratega solo logró terminar en la quinta posición. Convencido de los procesos con los entrenadores, el presidente de los azules confiaba en que el DT daría resultados en el mediano plazo.

Este año, Rescalvo al fin logró consolidar el equipo para que aplicara su estrategia con efectividad en los resultados. Así, el cuadro guayaquileño se instaló en la pelea por el título.

Pese a la diferencia de las inversiones en los presupuestos, no hay un claro favorito entre Emelec e Independiente.
Será una final inédita en la historia del Campeonato Ecuatoriano de Fútbol.

A los dos planteles les gusta controlar la posesión del esférico e imponer las condiciones de los partidos.

“Tenemos un ADN parecido”, expuso Paiva, tras el último partido entre ambos equipos por el torneo.

En ese compromiso, Independiente se mostró superior y llegó a imponerse 3-2, en Sangolquí. Pese a la victoria local, los azules dejaron muestra de ser un equipo combativo y nunca rendirse en la búsqueda del arco rival. Perdían 3-1 y llegaron a caer finalmente 3-2, aunque buscaron el empate hasta el final.

Paiva, de 51 años, está seguro que será una final complicada. Para él y su grupo de colaboradores, sin embargo, será la opción de alcanzar por primera vez una corona nacional.

Rescalvo, con 39 años, pugnará también por levantar su primer título en el país.