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Luis Cordero Benítez, una muerte llena de incógnitas

Luis Cordero Benítez, una muerte llena de incógnitas

Luis Cordero Benitez, de 24 años, salió a una reunión con sus amigos en el sector de Miravalle, en las afueras de Quito. Luego de compartir un tiempo de esparcimiento, todo el grupo retornó desde Cumbayá hacia sus domicilios. En la calle Machala, en el norte de la ciudad, fue el último lugar donde lo vieron con vida. 

Eran las 23:54 del viernes 6 de agosto, cuando Luis tomó un taxi, según testigos, para dirigirse hacia su casa, ubicada a cinco cuadras de distancia. Pero nunca llegó.

Verónica Benitez, su madre, empezó a preocuparse durante el sábado porque no solo no aparecía, sino que tampoco contestaba el celular, nadie sabía de él y hasta faltó al partido de fútbol que tenía programado para esa mañana. 

La mujer acudió a la Fiscalía para colocar una denuncia por desaparición en la DINASED, con la esperanza de que encontraran al joven. El domingo 9 de agosto, a las 17:00, la madre de Luis recibió una llamada de medicina legal.

La desaparición

En las investigaciones que emprendió el abogado de la familia, Diego Benítez, se entrevistó a los amigos de Luis. Ellos contaron que lo dejaron en la calle Machala para tomar un vehículo que lo llevara a su casa.

En las cámaras de seguridad del sector se observa a Luis, solo en mitad de la vía, a la espera de conseguir un taxi. Un auto amarillo se detiene, con al menos tres personas en su interior. El joven conversa con el acompañante del conductor y parece que acepta la propuesta de subirse al taxi ocupado, presumiblemente porque era una carrera corta y cercana. Una mano le ayuda a abrir la puerta trasera para ingresar.

La hipótesis de la familia es que estas personas habrían sustraído sus pertenencias. También se cree que fue agredido, porque a 70 metros de su domicilio lo abandonaron gravemente herido. 

El abogado cuenta que un vecino del barrio encontró a Luis, con vida, a las 00:20 del sábado. En ese momento llamó al ECU911 para solicitar una ambulancia. La ambulancia habría arribado al lugar a las 00:35 para trasladarlo a un hospital. Sin embargo, a las 03:35 se confirmó su deceso, tras una autopsia. El problema es que no se ha esclarecido dónde murió.

Incógnitas por resolver

El joven había sido enviado al Hospital Eugenio Espejo, aunque no hay registro de su ingreso. La familia trata de investigar si fue atendido allí, pese a de una segunda hipótesis respecto a que falleció en el camino. 

Uno de los principales inconvenientes es que a Luis lo encontraron sin documentos, sin teléfono ni ninguna pertenencia que permitiera identificarlo. Esto lo catalogó como NN (No Name, o Sin Nombre en español). 

Los policías lo identificaron dos días después, cuando inició una campaña de búsqueda en redes sociales por parte de sus familiares y allegados.  Así logran comunicarse con su madre para que acuda a medicina legal y reconozca el cuerpo. 

Las investigaciones son bastante complicadas porque en el sector de la desaparición no hay el sistema de ‘Ojo de Águila’, lo que dificulta el seguimiento del taxi en el que se embarcó Luis. 

“Lamentablemente, si hubiese  un ‘ojo de águila' que siguiera el curso de este vehículo habríamos visto qué pasó en ese momento, cuando botaron el cuerpo de Luis aún con vida”, dijo el abogado Benítez.

La familia de Luis acudió el jueves 13 de agosto a la Fiscalía para presentar una denuncia por robo con muerte. Su caso se tramita en la Casa de Justicia N°1. Según Benitez, las pericias indican que Luis tenía un golpe en el área encefálica y en la zona del tórax.

Verónica Benitez aún está en proceso de asimilar esta tragedia en su familia. La mujer pide a los vecinos y propietarios de locales comerciales del barrio que los ayuden con las grabaciones de las cámaras de seguridad para obtener nueva información sobre lo que ocurrió en la madrugada del 7 de agosto de 2021, cuando desconocidos le arrebataron la vida a su hijo por tratar de robarle.