Vida

A punta de machete acabó con su abuelo

A punta de machete acabó con su abuelo

“Todo lo que estamos viviendo está escrito en la Biblia”, resaltó la habitante Vilma Reina mientras su mente repasaba las crudas imágenes del atroz asesinato que habría cometido Ángel Bolívar Rea Fajardo, de 27 años, en contra de su abuelo.

Y es que en el cuerpo de Manuel Fajardo Salazar, de 76 años, se contabilizaron más de cien cortes con machete y sierra, que llamaron la atención de las autoridades sobre la posible intención que habría tenido el sospechoso de descuartizar a su víctima.

“A ese muchacho se le metió el diablo”, repetían las personas que vieron cómo el sujeto no dejaba de darle machetazos a su abuelo, sin importar que lo estuvieran grabando o que la policía estuviese a punto de irrumpir en la vivienda donde estaba.

Fajardo Salazar murió en manos de su primer nieto, el más querido, durante un confuso incidente que dejó horrorizados a los pobladores de la parroquia La Unión, en Babahoyo, Los Ríos.

Vilma fue una de las cientos de personas que la tarde del jueves 3 de junio se apostaron en las calles San Jacinto y Juan Chanalata esperando noticias del hecho mientras el cuerpo de don Fajardo, como le decían cariñosamente en el barrio, se desangraba en la sala de su domicilio.

En el sitio todo era especulación y nadie sabía con exactitud el origen del ataque. “Se dice que él ha estado ‘pasado de droga’ y como el abuelo no quiso darle dinero cometió el error de asesinarlo”, narró la fémina.

Aurelia Sánchez, esposa del difunto y abuela del sospechoso, se quedó muda tras recibir la noticia y ni siquiera tuvo fuerzas para realizar los trámites mortuorios de su marido. Por ello delegó todo a unas amigas cercanas, quienes tampoco lograban comprender qué pasó por la cabeza del nieto en el momento del ataque. “Ellos tenían una buena relación, incluso el abuelo le buscaba trabajo con un amigo, en Babahoyo”, relató una de las allegadas.

Entre tanto, el padre del sospechoso, Bolívar Rea, también se mostró desconcertado con lo sucedido y lo único que comentó a la policía fue que su hijo estaba pasando un mal momento debido a que se encontraba desempleado y eso lo tenía irritable. Otros allegados alegaron que el aprehendido padecía problemas mentales, pero no mostraron ningún documento que certifique la supuesta discapacidad.

El médico legista, Arnoldo Romero, detalló que a la víctima le cercenaron parcialmente los pies a altura del tobillo y además presentaba una herida de 20 centímetros en el cuello.

Se le enfrentó a los policías

En un video que circula en redes sociales se ve cómo la policía rompe la puerta con una barra y el sospechoso los amenaza con el machete que cargaba en las manos.

Luego los uniformados rocían gas pimienta en los ojos para neutralizar al agresor y arrebatarle el arma blanca.

En la escena del crimen también se halló la sierra que presuntamente iba a usar el agresor para, quizás, mutilarlo.

Manuel Fajardo era conocido en la parroquia por su desempeño como jornalero en la hacienda La Clemente, donde se jubiló. Recientemente estaba dedicado a las actividades del grupo de adultos mayores de La Unión y vivía de las pensiones jubilares.

En su casa vivía junto con su esposa, su hija y la familia de esta última. Su otra hija radica en Europa y se espera que arribe para el sepelio de su progenitor. (TOF)