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Bajo custodia la casa en la que asesinaron a dama de compañía

Bajo custodia la casa en la que asesinaron a dama de compañía

Las manchas de sangre encontradas en el piso evidenciaban en qué lugar estuvo y hacia dónde fue movido el cuerpo de la colombo-ecuatoriana Janeth Henao Gallegos, de 34 años, quien fue asesinada en la casa del abogado Gabriel Jácome, en la ciudadela Álamos Norte, en Guayaquil.

El jurista no ha dado su versión de los hechos, porque hasta el mediodía del domingo 17 de octubre no era localizado por los investigadores. Por eso era considerado el principal sospechoso del crimen de la mujer que habría contratado la madrugada del 14 de octubre como dama de compañía.

Quienes habitan en el sector comentaron a los investigadores que el jurista acostumbraba a realizar disparos al aire, de la nada.

El cuerpo de la joven fue hallado el sábado por la mañana, luego de que sus amigas y compañeras de labores se preocuparan y empezaran a buscarla. Además, su pareja ya había asentado una denuncia por su desaparición, según explicó el jefe policial del distrito Modelo, coronel Jefferson Valladares.

El oficial precisó que el esclarecimiento del suceso tardaría, porque tenían diferentes escenas, con bastantes indicios.

Extraoficialmente, un agente comentó a EXTRA que la mayor cantidad de sangre, en el piso, se observó en una habitación, pero había manchas de arrastre hacia la cocina y de ahí hacia la sala, donde la víctima habría quedado en una posición sedente.

EL SUCESO de Graficos Nacionales

Lo que buscaban establecer los peritos de Criminalística era en qué lugar falleció, porque no se tenía claro si fue arrastrada mientras agonizaba o si ya no tenía signos vitales cuando fue trasladada de un sitio a otro.

La causa de su deceso tampoco se había establecido, pero de eso se encargarían los forenses en el Laboratorio de Criminalística, donde permanecía el cadáver hasta el mediodía de ayer.

Custodia

La casa de Gabriel Jácome, conocido abogado de asuntos penales y exagente fiscal, permanecía bajo custodia de un patrullero de la Policía. Las puertas del inmueble, en cambio, estaban acordonadas con cinta de seguridad.