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Certificado es parte del seguimiento a los inmunizados en Ecuador

Certificado es parte del seguimiento a los inmunizados en Ecuador

El enfermero David González pidió que le tomasen una fotografía al recibir la primera dosis de la vacuna anticovid-19. Aparece sonriente, en la imagen captada el jueves pasado en el Hospital Pablo Arturo Suárez (HPAS), de Quito, en donde labora desde el 2017.

El siguiente paso -relata- será la aplicación de la segunda dosis, luego de 21 días, del 15 al 18. David, de 29 años, espera recibir su certificado de vacunación en esa fecha.

El documento contiene información de tres tipos. Primero, datos personales del inmunizado; segundo, tipo de fórmula. Tercero, lugar en donde fue inmunizado, más un código QR.

Por ello, Steffy Reinthaller, emergencióloga del HPAS, considera que ese documento sirve como constancia de la vacunación.

La profesional, de 32 años, fue parte del primer grupo de inoculados en esa casa de salud, el pasado 21 de enero. Su segunda dosis llegó el 11 de febrero; ese mismo día le entregaron el documento.

En el futuro, si una persona viaja al extranjero podría presentar el documento o mostrar el código QR como prueba de que fue inmunizada contra el virus. Así se evitaría el test de diagnóstico PCR, por ejemplo.

Lo explica María Gloria Alarcón, representante de la alianza público-privada.

“Muchas compañías aéreas en el mundo están hablando de exigir la prueba PCR o el certificado de vacunación; en el caso de Ecuador, este documento podrá ser descargado o leído por medio del celular”.

El certificado con el código QR -detalló la empresaria- es parte de una serie de implementaciones tecnológicas que se visibilizarán en la fase de aplicación masiva, prevista para abril. Hasta el momento, Ecuador continúa en la etapa cero. Han arribado 42 070 de un total de 20 millones, que se esperan hasta octubre o noviembre.

La plataforma tecnológica, más un aplicativo, se desarrolla en el Banco del Pacífico. Estará lista el viernes 5, para las primeras pruebas, y entrará en funcionamiento el lunes 15, según Alarcón.

Este sistema tendrá varias funciones: control del inventario durante el proceso de inmunización, desde el arribo de las fórmulas al país hasta su administración.

De este modo, se hará el seguimiento en todas sus fases: recepción, centros de distribución, intermediación y vacunación. “Se puede seguir la huella de cada vial o frasco. Si hay un riesgo de fuga, se levantarán varias alertas”, anota Alarcón.

El sistema también servirá para la asignación de citas en los centros de inoculación, para quienes se inscriban para recibir la fórmula.

La distribución -explica- será automática, por georreferenciación, tanto en los centros públicos como privados.Una vez levantadas las bases de datos, ya sea por inscripción voluntaria o con informes del Consejo Nacional Electoral (CNE) y Registro Civil, se otorgará la cita al lugar más cercano a la residencia del interesado.

Si el ciudadano agendó un turno y no puede acudir por motivos de enfermedad o de trabajo, puede cancelarla y buscar otra fecha. Ya se informará el procedimiento.

Otra función es llevar un registro de quienes se inmunicen, para tener un mayor control sobre el proceso.

“El sistema, dice Alarcón, está al nivel de un banco por sus seguridades. Hay protecciones ‘antihackers”.

Además se cuenta con un aplicativo gratuito, a través del cual los ciudadanos enviarán variadas alertas sobre los efectos secundarios y novedades de las fórmulas; y se le recordará cuándo y ­dónde le corresponde recibir ­la ­segunda dosis.

En países como Estados Unidos, los vacunados reciben certificados similares pero llenados a mano. Se entregan desde la primera dosis y se incluye la fecha de la próxima aplicación. Allí constan nombre de la persona, fecha de nacimiento y tipo de vacuna administrada.

Eso relata Giovanni Roldán, médico y residente de Medicina Interna de la Universidad de Miami, en el Hospital Jackson Memorial (Estados Unidos). Él completó las dosis de inmunización el 4 de enero.

“Actualmente, el certificado -concuerda- sirve como constancia de la vacunación, pero esperemos que a futuro se pueda presentar durante viajes, sin la necesidad de pruebas PCR”.

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