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Detenidos habrían amenazado con un segundo secuestro

Detenidos habrían amenazado con un segundo secuestro

El calor del regazo de su madre la mantenía tranquila. Ya no lloraba, como lo hacía antes de que fuera entregada a ella, la mañana del miércoles 21 de julio, tras ser recuperada del presunto secuestro del que fue víctima, con apenas un año y medio, en Guayaquil.

La niña estuvo 96 horas lejos de su familia, pues a las 02:00 del sábado 17 de julio habría sido raptada y el miércoles 21, a la misma hora, fue encontrada.

El delito se habría perpetrado en la cooperativa Unión de Bananeros, mientras que el hallazgo aconteció en el sector La Playita, ambos sitios pertenecen al Guasmo, en el sur porteño.

Fuentes policiales revelaron que los aprehendidos habrían sostenido que encontraron a la niña en la calle.

Los padres de la pequeña contaron que el día del suceso dos personas, una de contextura gruesa y la otra delgada, se acercaron a la madre para preguntarle por una persona a quien no conocía. Sin embargo, esa habría sido la excusa para distraer a la progenitora, porque pocos segundos después le habrían quitado de los brazos a la menor.

El papá de la niña explicó que la mamá y su hija se dirigían a la casa de un pariente, para esperar por una medicina que él trataba de conseguir.

“Cuando se llevaron a la niña, ella corrió a avisarme y justo pasaba un motorizado, pero no nos quiso ayudar. Por eso seguimos buscando por nuestra cuenta”, contó el padre.

Detenidos por presunto secuestro
Los sospechosos fueron identificados como Justin Vargas y Jennifer Arroyo.Amelia Andrade

Y fue por sus medios que la madrugada del miércoles un tío de la infante observó a dos individuos que iban con la niña en una tricimoto “y los persiguió. De ahí avisó a la Policía y ellos los detuvieron, pero habían dejado a la niña en otro lado, en el piso”, acotó el papá.

Además, comentó que los aprehendidos los “amenazaron. Dijeron que ahora irían por mi sobrino”.

Los padres de la víctima reconocieron a los sospechosos y, tras las verificaciones del estado de la pequeña, recibieron a su hija de manos del comandante zonal de la Policía, general Fausto Buenaño.