Vida

¡Hambre y miedo en la cárcel de Cotopaxi!

¡Hambre y miedo en la cárcel de Cotopaxi!

Están asustadas. Hacinadas. Dicen que comen una sola vez al día; que no tienen agua ni medicamentos. Algunas aseguran estar enfermas, otras tienen miedo de hablar por las amenazas.

Esto es lo que, al parecer, se vive en la etapa de mujeres del Centro de Privación de Libertad (CPL) de Cotopaxi, luego del amotinamiento que hubo la semana pasada, que dejó 19 reos muertos y 54 heridos.

Dos internas revelaron a EXTRA la situación actual.

La noche del domingo se difundió un video en redes sociales en el que se ve a una interna pidiendo ayuda detrás de los barrotes de su pabellón.

En la secuencia, que dura un minuto aproximadamente, la mujer, con el rostro cubierto, denuncia que el día del motín fueron ultrajadas por hombres de máxima seguridad y que desde entonces “no nos dan comida, los guías nos piden dinero para darnos agua”.

Ximena (nombre protegido) también denuncia que algunas guías penitenciarias estarían dando privilegios a pocas reclusas, mientras la mayoría permanece encerrada todo el día.

Ella le contó a este Diario que las guías estarían en contubernio con ciertas voceras encargadas de los pabellones y que escogerían ‘a dedo’ a las internas que quieren ayudar.

A las demás les entregan una comida al día y no existe un horario específico, sostiene. Además, el agua solo llega al primer piso y entre las internas se las han ingeniado para, mediante cuerdas, subir en recipientes el líquido al segundo y tercer piso de los pabellones.

Por si fuera poco, Ximena dice que las tienen amenazadas, para que no digan nada a las autoridades. La privada de libertad, temerosa, cuenta que les advirtieron con matarlas si sale algún tipo de información del lugar. Supuestamente hay complicidad entre las guías y los líderes de las bandas que intimidan a muchas allí dentro.

Esto provocó que quienes tienen un celular se arriesgaran a tomar fotografías y hacer videos desde sus celdas.

Cárceles - Mujeres - Amenazas
Dicen que las guías penitenciarias les dan privilegios a ciertas reclusas.Cortesía

Pánico

Ayer por la mañana, las internas publicaron otro video en el que la misma denunciante explica que cuando los hombres de máxima seguridad ingresaron a la etapa de mujeres, dañaron el economato y no pueden adquirir alimentos.

En la secuencia, que dura 01:05, se aprecian decenas de tarrinas y galones de agua vacíos en el suelo. De fondo se escucha la voz de la reclusa solicitando ayuda: “Somos mujeres y necesitamos estar comunicadas con nuestros familiares. ¡Por favor!”.

Este video fue publicado en Facebook y a los pocos minutos las internas habrían recibido represalias por parte de las propias guías penitenciarias.

Consecuencias

Mercedes, otra reclusa, le contó ayer a este Diario que las amenazaron con enviarlas al calabozo, castigarlas, bañarlas en agua fría o trasladarlas de prisión si no les revelaban quién había difundido los videos en las redes sociales.

Cárceles - Mujeres - Amenazas
Las internas hicieron videos mostrando la situación en la que viven.Captura de video

La mujer continúa con miedo de que vuelva a ocurrir otro amotinamiento. Recuerda que la mañana del jueves, reclusos de mediana seguridad se pasaron a su pabellón con la intención de protegerlas de los reos de máxima, pero se armó otro relajo.

Mercedes cuenta que en esa ocasión también hubo un tiroteo y una bala perdida impactó en la cabeza a un recluso que intentaba huir. Ese día habían quemado el economato.

EXTRA contactó al Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI) para contrastar los testimonios de las reclusas. Desde el departamento de comunicación respondieron: “Estamos esperando directrices de nuevas autoridades”.

Procedimiento De la cárcel de Cotopaxi trasladaron a más de 120 internos a otras prisiones, el fin de semana pasado.

Intervención El sábado se realizó un operativo en el interior de la prisión en el que incautaron armas de fuego, drogas y artefactos electrónicos.

Familiares En las afueras del centro permanecen parientes de los reclusos pidiendo información.