Vida

Luis Tippán: "Presentí algo luego de los regalos que me obsequió Manuel Wolf"

Luis Tippán:

“Hace cuatro meses decidió vivir en Quito con una prima. Quería borrar recuerdos de su madre, Rebeca Rodríguez, fallecida hace unos tres o cuatro años, no lo recuerdo bien. Era hijo único. Nunca fue el mismo, luego de su partida”, señala Tippán, con quien tuvo una amistad de 30 años.

Revela que Wolf lo llamó hace cuatro meses y le regaló sus tesoros. “Vi su casa desbaratada y me contó que se iba a Quito. Quiero que tengas este maniquí, solo tú lo valorarás, a ti te gustan estas cosas. Al despedirnos me dio sus reglas de trabajo, herramientas muy valiosas, porque con ellas hacemos los trazos sobre la tela”, cuenta Tippán entre lágrimas. “Es como si un médico le dé a otro su bisturí. ¿Por qué me das eso?, le pregunté, cuando regrese te las pido. Bajé llorando porque dije qué será, presentía algo…”, expresa.

Tippán reconoce que él lo animó a profesionalizarse. “Era autodidacta y Manuel me dijo: “Si estás criticando en la TV cómo puedes hacerlo si no tienes un aval profesional”, .

Expresa que Wolf era enemigo del canje. “La gente se acostumbró a prestar ropa. ¿Por qué se lo hace si pueden pagar?”, rememora su consejo.

Manuel Wolf
Junto a su ‘niña’, la diseñadora Olga Doumet, de quien fue su profesor.Cortesía

La hija que no tuvo...

Pero él no solo fue mentor de Tippán, también lo fue de la diseñadora de modas Olga Doumet.

“Conocía su trayectoria, fue mi profesor y director de mi tesis en el instituto de Eurodiseño, esto fue en 2003”, relata Doumet, a quien llamaba ‘mi niña’.

“Siempre recuerdo su consejo: Nada es imposible cuando se sueña en grande, me decía una y otra vez”, manifiesta Doumet, quien afirma que su ‘profe’ dedicó sus últimos años a recopilar la historia de la moda, pues uno de sus planes era publicar un libro con el aval del Municipio de Guayaquil. “Me gustaría ver concluida su obra”, precisa y comparte otro anhelo de su maestro: Montar un museo de moda e indumentaria en el Puerto Principal.

Ambos coinciden que su genialidad iba más allá del diseño de modas. Él se involucró en la producción de reinados (Miss Ecuador, Reina de Guayaquil, Miss Universo, cuando Ecuador fue su sede, 2004).

Fue el mentalizador del DILA, el encuentro más grande de diseñadores latinos. “Él fue pionero, este evento se dio antes de los Fashion Week”, menciona la diseñadora Patricia Klein, su amiga por más de 40 años, quien no olvida un consejo que le dio, de índole personal.

“Me decía que era muy blanda, que siempre pensaba que la gente era buena, pero debería ser más realista, ver la malicia en los demás. Cuando me pasaba... decía, por qué no le hice caso”, relata.

Sobre su carácter, Klein sostiene que Wolf era determinante, al que amaba lo hacía hasta el fin y al que no, también.

Sus tres amigos recuerdan sus excepcionales colecciones y el sinnúmero de novias que vistió en el país, también a la diplomacia. También fue el creador de trajes para diferentes presentaciones teatrales. Es más, Tippán asevera que él estaba trabajando en unos trajes para una ministra. 

Los restos del diseñador fueron velados en la Junta de Beneficencia, pues su deseo siempre fue ser sepultado en su querido Guayaquil. 

"Una vez me dijo: Tú eres uno de los más llamativos de moda y eso me gusta, pero igual te critico porque eres excesivo".Luis Tippán, amigo y colega