Vida

Manta: Sismos los tienen 'mosca'

Manta: Sismos los tienen 'mosca'

En el corredor de la vivienda de dos pisos, en el barrio Jocay, de la parroquia Tarqui de Manta, en la provincia de Manabí, Johan Burgos revisa constantemente la página del Instituto Geofísico y le comenta a sus primos y a un tío que la tierra ha temblado nuevamente, en Puerto López,.

Esta familia pasa vigilia porque no quiere ser sorprendida por un nuevo temblor como ocurrió en abril de 2016. Los recuerdos de esa tragedia les aflora el temor.

Son las 23:45 del martes 15 de junio de 2021 y en esta zona que fue golpeada por el terremoto el 16A, estos y otros habitantes no duermen y están alertas por los sismos que se han registrado en la provincia durante las última semanas. Varios movimientos se reportaron en las recientes 72 horas, con epicentro en Manta.

“Pese a que no hemos sentido los últimos sismos estamos en alerta. Ya enfrentamos el 16A, mucha gente murió entre las paredes, tenemos temor que suceda eso. Nos preocupan nuestros familiares que viven arriba”, expresa Johan Burgos.

Fernando Quijije también hace guardia. Él vive con adultos mayores y personas con discapacidad y por eso pasa despierto gran parte de la noche para actuar rápido en caso de que algo suceda.

“Ganarle tiempo a la ira de la naturaleza puede ser fundamental. Mucha gente murió en cuestión de segundos, no pudieron salir. Tememos a los sismos en la noche porque al agarrarnos desprevenidos no tendremos capacidad de reacción”, dice y para que el sueño no le gane cuenta chistes como entretenimiento.

Él asegura que ha aprendido algunas lecciones: tiene las llaves a la mano, una linterna. Incluso tres carros están a disposición fuera de los garajes, por si acaso.

A LA VEREDA

A María Peñarrieta sus familiares le pidieron que se marche de Tarqui después del 16 de abril de 2016. Pese a las súplicas de sus hijos y la caída de dos plantas de su vivienda, la mujer de 59 años se quedó.

Mas, los últimos sismos le han hecho dar miedo. No descarta que si la tierra se sigue enojando, sacar los colchones a la vereda como ya lo hicieron hace cinco años.

“Si toca salir lo haremos, porque no tenemos otro lado donde ir. Esta es nuestra casa, Tarqui es nuestra vida”, expresa la habitante del barrio Buenos Aires.

Ramón Acosta ha temblado en su silla de ruedas. El hombre de 70 años teme que la tierra tiemble y nadie lo pueda ayudar a salir.

“No estamos suficientemente preparados para sobrellevar una situación de estas”, revela.

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En la iglesia piden para que la tierra deje de temblar.Alejandro Giler

ORACIONES

En la iglesia del Divino Niño, una de las más reconocidas de Manta, algunos feligreses encienden velas y oran por sus familias, por el Covid y porque la tierra deje de temblar.

El sacerdote Alberto Benavides reconoce en las últimas semanas ha aumentado la presencia de devotos y las intenciones diarias “se encaminan para que los sismos no nos afecten”, acota el religioso.

PIDEN AYUDA

En el cantón Montecristi, la familia Parrales Posligua perdió su vivienda en el terremoto del 16 de abril de 2016, y por los nuevos temblores volvieron a vivir otra dolorosa experiencia.

Ellos habitan en la comunidad Pepa de Huso, en la morada de una pariente, y tras un sismo reportado la tarde del lunes, la estructura tuvo daños.

Según contó Cinthya Posligua la mañana del martes, mientras desayunaban escucharon otro estruendo. “Salimos corriendo, bajamos, nos dimos cuenta que era una parte de la cocina se había ido abajo”.

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Parte de la casa donde vive la familia Parrales Posligua se desplomó el martes último.Alejandro Giler

Ahora han solicitado ayuda a las autoridades locales y provinciales. (AG)

TRES ESCENARIOS

Mónica Segovia, jefa de sismología del Instituto Geográfico de la Politécnica Nacional, explicó que el enjambre se trata de una serie de sismos que no cumplen con la secuencia de sismo principal-réplicas. Se concentran en una zona específica y ocurren en un rango de tiempo definido. Esto, según la experta, es ocasionado por la variación de la zona de contacto entre las placas tectónicas.

Desde el Geofísico se prevén tres escenarios: el más probable es que el enjambre se mantenga por varias semanas o incluso meses. “Es un evento parecido al que ocurrió en 2005”, agregó Segovia.

Los menos probables son que el enjambre dure pocos días o que ocurran sismos de entre 6 y 6,5 grados. “Es muy poco probable que suceda”, indicó. (DM)