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¡Una joven tuvo una cita médica de terror!

¡Una joven tuvo una cita médica de terror!

Una joven acudió a una cita médica por un dolor de espalda y fue violada supuestamente por un médico. El hecho ocurrió en el subcentro del Patronato San José, sector El Camal, sur de Quito.

María, de 23 años, asistió a mediados de mayo a una consulta. La revisó Pedro, el doctor, y le pidió una radiografía de columna. En esa fecha también fue valorada por una ginecóloga, quien le dio un tratamiento para un problema que tenía de secreción vaginal.

El 26 de ese mes, la muchacha volvió. Le entregó la placa al médico y luego este le habría dicho que se recostara en la camilla, de lado, y dándole la espalda, según la versión que rindió la víctima ante las autoridades. “Me dio masajes en el cuello y espalda, luego me preguntó si cogí turno con la ginecóloga y le dije que no. Ahí me dijo que también me iba a revisar de la secreción (…)”, se detalla en el parte policial.

Supuestamente le pidió que se bajara el pantalón y la ropa interior. “Pensé que era normal y accedí. Sentí que el médico metió los dedos y luego sentí que me hizo la penetración (...) se movía de atrás hacia adelante”, añadió María.

En el testimonio de la afectada consta que ella sentía dolor mientras el sujeto aparentemente la revisaba. Ante sus quejas, el galeno le pedía que se relajara. “Le dije que tenía vergüenza. Después me incorporé, me alcé la ropa y él se subió el pantalón. Me dijo que me sentara. Me dio una receta y añadió que nos veríamos en la próxima cita. Sentí ganas de llorar. Cuando tenía cinco años también fui violada”, narró.

Acto seguido, la joven se encerró en el baño de la casa de salud y llamó a su hermano, quien acudió al sitio con la Policía. El sospechoso fue aprehendido. Con 37 años, rindió su versión en la Unidad de Flagrancia. Manifestó que tenía una amistad con la paciente, a quien le realizó un chequeo por un dolor de espalda, secreción vaginal e infección de vías urinarias, previo consentimiento de la misma.

“Al momento de hacerle el tacto, ella me dijo que se sentía cómoda (...) al final tuvimos relaciones sexuales. Me dijo que era interesante en un consultorio y dos horas después, la paciente me acusa que me sobrepasé de manoseo”. Esta versión consta en el expediente de la Fiscalía.

En la audiencia, la jueza a cargo dictó medidas sustitutivas para el sospechoso.

EXTRA se contactó con la Secretaría de Salud del Municipio de Quito. Desde allí contestaron que “se ha dispuesto inmediatamente a la Unidad Metropolitana de Salud Sur remita información documentada sobre el presunto cometimiento de un delito (...) por un servidor municipal...”.

“Una vez se informe del hecho, conforme lo dispone el régimen jurídico aplicable, la Secretaría de Salud tomará las acciones correspondientes con base en la normativa vigente”.

EXTRA cambió los nombres de los protagonistas para proteger la identidad de la víctima.

La defensa

Marcelo Luna, defensor de la víctima, manifestó a este Diario que los abogados del presunto agresor contactaron a María, la semana pasada, para pedirle supuestamente una conciliación y evitar problemas legales. “Nosotros no vamos a dejar este hecho en la impunidad y por ningún motivo esto es negociable. Ella acudió confiando en el médico y él se aprovechó. Ella psicológicamente está muy afectada, no duerme, no come, pasa llorando. Le dieron medicinas fuertes para evitar infecciones de transmisión sexual, como VIH, o que quede embarazada”, añadió.